Yo, Andrea Herrero Salán, comencé mi carrera profesional en el año 1972, donde me posiciono en el gremio de la estética, trabajando en las perfumerías Lorel durante cinco años.

Por mis expectativas y ganas de superación me puse a trabajar con Juvena durante dos años viajando a nivel nacional haciendo demostraciones de cosmética.

Gané experiencia, profesionalidad y mucha más implicación en lo que sin duda era por vocación y lo que se convertiría en mi profesión. Después  seguí en la misma tónica   de trabajo viajando por España con Ellen Betris durante cuatro años  y medio aproximadamente.

Pase después a formar parte de Perfumerías Benito Borque, aunque seguía trabajando para Ellen Betris durante ocho años.

El gran cambio lo di cuando, apoyada por mi jefe, decidí ponerme al frente de la perfumería en solitario y siempre intentando estar a la vanguardia.

Empezó a funcionar mi cabina de estética, dando forma a los conocimientos aprendidos cuando viajaba por España con las distintas empresas, realizaba trabajos como tratamientos faciales, corporales, estética decorativa y en una estética más funcional como depilaciones, manicuras, pedicuras,….

Durante ocho años trabajé duro en la perfumería quedándome como hobbie el mundo de las fragancias que me apasionara durante toda mi vida hasta el día de hoy.

Monté mi primer salón de peluquería y estética en el año 1995 llamándose Peluqueros De Miguel situado en Alcobendas. Más tarde me establecí en Colmenar Viejo, en el C.C. El Mirador, cambiando el nombre  a ambos salones, en honor a mi primera hija,  pasándose a llamar Salones Amaya.

Años más tarde se rebautizaron los salones con el nombre con el que consta en la actualidad Salones Anama.

En ambos salones me preocupé de contratar personal cualificado con las necesidades a las que el salón debía hacer frente. Como todos los grandes equipos fue difícil conseguir uno competitivo y que trabajasen  de manera eficiente, cosa que se conseguirá durante gran parte de nuestra experiencia laboral y que durante los últimos años nos ha permitido tener uno de los mejores equipos con una gran experiencia profesional en el sector  de la peluquería y la estética, todo esto combinado con un gran material de ultima generación y  una ilusión como la del primer día de apertura.

Después de tantos años y los que espero que me queden mis principios siguen siendo los mismos; personalización del cliente, profesionalidad del personal y el cuidado de los detalles, fundamental para agradar al cliente.

Seguro que si pruebas, te sentirás como en tu propia casa.